Hotel Céline*
Hotel Céline*
20031130*
Michelangelo Antonioni

Filmar el dandismo: "Intentemos pensar en una película que cuente dos días de la vida de un hombre. El día en que nace y el día en que muere. Una historia cuyo prólogo parece orientarse hacia un camino y cuyo epílogo revela haber recorrido otro alejadísimo del primero, incluso geograficamente. Intentemos pensar una pelicula de una mañana y de una tarde, pero no del trajín del tiempo que hay en medio." Filmar el dandismo: un solo gesto, sin recorrido, tristemente cinematográfico.
¡Warning! Hotel intervenido.

Recorría los últimos metros que separan el local del proveedor bocadillos de la puerta del Hotel Céline cuando fui interceptado por un hombre corpulento que de inmediato me introdujo en un zaguán. No pude ver su rostro (mantenía obstinadamente mi cabeza apretada contra la pared), pero sí su manos: gruesas y rugosas, eran justo del tipo que uno supone que han empuñado armas. Ni siquiera hizo falta que me ordenara callarme la boca, su actitud lo indicaba con la claridad suficiente. Y entre mis preocupaciones, además, no figuraba la de dirigirle un discurso, ni preguntarle qué pretendía de mí, no señor. Más bien quería averiguar la manera de continuar respirando, así de aplastada estaba mi nariz contra la pared, y, principalmente, cómo hacer para no mearme encima. Cortó en seco mis divagaciones con la siguiente amenaza: "Tengo las cintas", dijo. ¡Cómo me hubiera gustado volverme para que viera mi cara de asombro! Pero me mantenía sujeto por el cuello, y sólo pude decir, con una voz plana que se diluía en el revoque descascarado: "¿Qué cintas?". "No te hagás el gil", dijo al pie. Hizo una pausa, no muy larga, que tuvo un efecto contradictorio: congeló mi sangre y calentó mi entrepierna. Y siguió: "Lo tengo todo grabado, desde el primer minuto del primer día." Está bien, le creo, pensé, será así, pero ¿qué mierda es lo que este energúmeno tiene grabado?. "Todo, repitió, las gansadas que decís vos en ese bar pulgoso y las que dicen los otros gansos, hasta las gansadas de los gansos con carné." ¡A la flauta!, dije para mis adentros, ¡sabotaje en primer grado! Seguro que ahora viene la extorsión. El tipo parecía tener la habilidad de leer el pensamiento, porque enseguida dijo:"Quiñones." Saqué cuentas a toda velocidad: quinientos mangos por sacarme al elefante de encima era una bicoca. "Hecho", le dije. "Meta la mano en el bolsillo izquierdo y llévese lo que quiera." Tenía seiscientos, pero no me iba a hacer problema por cien más cien menos. Metió la mano, sacó los billetes y contó. "Acordate", dijo antes de irse, "quiñones por semana o publico todo, ganso."
Marcel Proust

Nos llegó esto:
"Siempre se trata de otra cosa: vuelvo a la pregunta, el cristianismo medieval ha sometido a la mujer a un doble proceso —que increíblemente parecería seguir vigente—: por una parte un enaltecimiento que prescinde del sexo lo descorporiza mediante el amor cortés, (que parte de la nobleza en su doble sentido y cualidad moral y condición social) hasta llegar a la identificación de esa mujer puramente ideal con la virgen, y por la otra, denigración de la mujer vulgar hasta convertirla en bruja.
"Dama o puta esconden el mismo dilema, señores míos.
"Pero toda dualidad, lejos de ser irreconciliable es, en lo secreto, complementaria: el placer es la alquimia más peligrosa de lo femenino porque las mujeres sabemos administrarlo en tanto que brujas y sabemos ignorarlo en cuanto que vírgenes. Como bien diría el adorable Proust: (la mujer) con la destreza de un filósofo idealista puede dar vuelta la apariencia y presentar rápidamente el ángulo insospechado del revés de la trama.
"¡Salud! Daniela Molina y Vedia"
posted by guillermo piro* at 12:02 PM
Oscar WildeOscar Wilde

Y ahora no me digan: "¡Ah, no! ¡Eso se trata de otra cosa!" La pregunta es la misma: ¿dama o puta?
posted by guillermo piro* at 12:12 AM
20031129*
Jules Barbey d'Aurevilly

El 30 de octubre de 1946, en los Talleres Graficos Ruiz Hermanos, de la calle Venezuela 529, y bajo los derechos reservados para todos los paises de habla española, la Editorial Gover´s de Buenos Aires publica en su Colección Destinos, con traducción anónima revisada y arreglada por Delia Larribeau y Torvic Mezgo, el libro inédito en español hasta ese momento, y nunca más vuelto a editar, de Jules Amadeé Barbey d'Aurevilly, Vida del Hermoso Lord Brummell. Tratado del Dandismo. Uno de los doscientos ejemplares numerados lleva esta dedicatoria de puño y letra: "A mi gran amigo, el inteligente y simpático celtibero Eugenio Rey Sotelo" Firmado: " Con el aprecio de Domingo Victor Gómez". A la sazón, autor del excelente prólogo. Ese ejemplar es mío, sí, mío. La única pertenencia que guardo bajo el complejísimo sistema de seguridad ideado por Jacques para el hotel, por lo demás, absolutamente innecesario. Nada más. Respiren y finjan afectación. "La afectación produce la sequedad. Ahora bien, un dandi, aunque tenga demasiado buen tono para no ser sencillo, siempre es algo afectado. Es la afectación refinadísima del talento superlativamente artificial de madmoiselle Mars. El que es apasionado es demasiado sincero para ser dandi. Alfieri no hubiera podido serlo nunca, y Byron no lo era más que ciertos días."
Mariah Carey


A ver, ¿qué hubiesen hecho Murena o Brummell con esta muchacha? No, ya sé lo que hubiesen hecho, me refiero a cómo la hubiesen tratado, ¿como a una dama o como a una puta?
posted by guillermo piro* at 10:31 PM
George Brummell

Hasta hoy pensaba que era un concepto instituido por H. A. Murena, pero resulta que era de Brummell: para tener éxito con las mujeres debe tratarse a las sirvientas como duquesas y a las duquesas como sirvientas (Murena, creo que en La fatalidad de los cuerpos dice (cito de memoria, pero comprenderán que es un cita fácil de memorizar): "A las damas hay que tratarlas como putas y a las putas como damas." (Pero entre nos convengamos que nadie se imagina a Brummell seduciendo ni a damas ni a putas, al menos a juzgar por este retrato.) Brummell nació en Londres, cursó estudios en el Eton College y el Oriel College (Oxford) y se dice que empleaba 9 horas diarias en su acicalamiento personal. Entre sus más famosas costumbres estaban al parecer la de enviar su ropa a lavar y planchar a Francia, y la de suavizar sus hojas de afeitar en hojas arrancadas de ediciones clásicas. Por algo se lo debía llamar el "supersnob Brummell" y a fines del siglo XVIII se lo debía considerar el árbitro de la elegancia. Amigo íntimo del príncipe de Gales (posteriormente Jorge IV), siendo un joven de diecisiete años ya se lo consideraba una autoridad en todo lo relacionado con la indumentaria y la etiqueta, aunque acabó perdiendo a sus amistades de la realeza. Apostó en el juego grandes cantidades de dinero y tuvo escapar a Francia para huir de sus acreedores en 1816, hasta que finalmente fue enviado a una prisión a causa de sus deudas. Murió el 30 de marzo de 1840 en un manicomio para indigentes en Calais.
Encontré una anécdota: a este personaje un buen día el príncipe de Gales le preguntó cuál era su lago preferido y él, con gran insolencia, preguntó a su valet "Brown, ¿cuál es el lago que preferimos?" "Windemere, Sir" fue la respuesta. Al parecer, la respuesta fue de lo más impertinente, pero yo no la entiendo, así que si alguien me hace el favor de explicármela, le agradeceré.
posted by guillermo piro* at 10:06 PM
Einsturzende Neubauten Public Image Limited


Lista de los grupos que escuchamos ayer: P. I. L. Public Image Limited, Einsturzende Neubauten, Jesus & Mary Chain, Sonic Youth, F. M. Enheit
posted by guillermo piro* at 2:06 PM
Charles Baudelaire

Tengo la certeza que no pudimos hacer funcionar el gran invento de Kraus, esa especie de feroz máquina intelectual, como la llama Pierre Bordieu. ¿Que era demasiado pretencioso? Puede ser. Pero el huésped sabía de que se trataba. De todas maneras, no tiene importancia. Nada tiene impotancia después del tercer Jack Daniel's. Kraus ya pasó. Así son las cosas en el hotel. Se viene el dandismo, Brummell, Mansilla y Américo Cristófalo. ¿De que se trata eso? No lo sé. Lo que puedo contar es que encontré en una librería inhóspita dos libros que buscaba hace tiempo: Cuentos crueles, de Junichiro Tanizaki, edición de Seix Barral de 1968, y Pylon, de William Faulkner. Puede que a ustedes no les interese, pero a Jacques seguro que sí: me quedé sin un peso.
Mariah Carey/Music Box

Este regalo de Zolezzi es una prueba, por otra parte innecesaria, de que con mis amigos puedo relajarme, porque me perdonan todo.
posted by guillermo piro* at 3:54 AM
20031128*
Andrew Vachss

Un regalo: A bomb Built in Hell (Una bomba construida en el Infierno), la primera novela de Andrew Vachss, nunca publicada. Está en PDF. Aquí hay algunas notas del propio Vachss acerca de esta novela.
La bibliografía de Vachss en español es escueta: Bajo mundo, inexplicable traducción de Flood, publicada por Emecé; Strega y Blue Belle, ambas publicadas por Ediciones B. Esta semana encontré en la librería El Ateneo de la calle Florida un par de ejemplares (en inglés) de Shella, una bella (y vieja) novela que no pertenece a la saga de Burke.
posted by guillermo piro* at 8:28 PM
Andrew Vachss


"Decir que los abusos son un problema de los sacerdotes católicos no tiene sentido; es una afirmación que denota ignorancia y mala fe. Sabemos bien que, en la mayoría de los casos, quien comete el abuso es la persona más cercana al niño, la que goza de toda su confianza. Un padre, a menudo, o un profesor, un médico, un entrenador.
"El predador sexual tiene la tendencia a elegir una profesión que le permita lograr la confianza de los niños. Y luego actúa. Ninguna confesión religiosa está exenta de episodios del tipo de los que se imputan a los sacerdotes católicos. Lo que sorprende en el problema actual de la Iglesia estadounidense, sin embargo, no es el número de los criminales (el porcentaje de sacerdotes pederastas no es distinto del que se registra entre el resto de la población), sino el número de las víctimas. El hecho de que los sacerdotes hayan sido trasladados de una parroquia a otra sin ninguna precaución, lamentablemente, ha puesto a los predadores en situación de actuar sin ser molestados. Lo digo con sufrimiento porque yo también soy creyente, pero ha sido una terrible experiencia en perjuicio de los niños."

Bien, Mr. Vachss, por una vez no estamos de acuerdo. Los sacerdotes católicos suelen ser personas muy cercanas a los niños y gozar, por lo tanto, de su total confianza. En cuanto a lo de la profesión, es cierto, por eso muchos se "enrolan" como sacerdotes católicos, para actuar así con absoluta impunidad. Finalmente, trasladar sacerdotes de un lugar a otro es natural que no sirva para nada. Los sacerdotes deberían ser aislados en lazaretos para ser trasladados luego al desierto del Sahara.
posted by guillermo piro* at 6:10 PM
Mariah Carey


Esta chica no puede cantar mal, está inhabilitada para eso.
"Yo remo, remo, remo contra tu vida. Me multiplico en remeros innumerables para remar más fuertemente contra tí." (Michaux)
posted by guillermo piro* at 4:22 PM


Fragmento del ensayo "Los cielos de la Historia", de Nicolás Casullo. Para los que quieran más, aquí el ensayo completo (también en pdf).

"Viena es una estación meteorológica, un campo de experimentación para el fin del hombre", escribió a principios de siglo Karl Kraus, el satírico de Austria: alguien que hoy llamaríamos un investigador en estudios culturales. Desde una experiencia meteorológica, no satelital, Kraus sin embargo se arrogó el don de descifrar el mundo en las imágenes y el simple escuchar las conversaciones de la clase intelectual vienesa en los bares de la ciudad. ¿Desde qué imágenes descubrió los secretos, el espíritu de su época? Cuenta que desde la foto de un general del Imperio, desde una publicidad gráfica de zapatos, desde la corrupción del propietario del mayor periódico de Viena.
Setenta años más tarde, otro ensayista, Cioran, reconocería que Europa no escuchó a Kraus cuando develó el secreto: efectivamente, lo indiscutible fue aquella estación graficadora de un clima que muy pocos advirtieron. Kraus, conciencia insomne, vislumbró en imagen y palabra lo único cierto: el espíritu de la época sería "campo de experimentación para el fin del hombre". Kraus escribió: "en la oscuridad tanteo las palabras". El periodista, el ensayista, escapa del cuadro de época, de las teatralizaciones argumentativas imperantes. Escapa del clishé, de la fraseología, de la subasta de palabras, para rastrear los signos de su tiempo en la oscuridad, en el secreto. En ese gesto encuentra palabras, no verdades, Encuentra voces que se remontan a contrapelo de las racionalizaciones predominantes, de los reciclajes de la memoria generados por la gran prensa, por los suplementos culturales, por la intelectualidad consagrada de su época.
¿Cómo leer esta fusión, y a la vez discrepancia, entre tiempo histórico y malestar de la subjetividad, que se opone a lógicas y valores referidos a las condiciones del presente? Con la pregunta retornamos a Hegel. A aquella figura napoleónica como verdad de su tiempo: verdad atrapada desde el lenguaje, desde la sensibilidad metaforizante.Verdad no absoluta para Hegel, no incuestionable, sino verdad nacida desde las frágiles e inmediatas apariencias del mundo.
Como en Karl Kraus, verdad que estructura su pronunciación desde la oscuridad del tiempo. El espíritu de una época es ese exponerse de la conciencia: de lo imaginario a las cosas, desde lo real a lo imaginario. Es decir, política, posicionamiento político intelectual.

Pienso en Sarmiento, aquel argentino latinoamericano, mientras recorría las calles de París en 1846, con el manuscrito de su Facundo bajo el brazo. Extranjero, conmovido por el torbellino de la metrópolis, por aquella escena mítica, moderna, que, según Sarmiento, funda los "cuerpos sin almas" de los paseantes solitarios, la búsqueda desvelada "de lo que no se sabe". Y en esa ciudad, donde "no hay otro título que ser autor", el rioplatense confiesa: "vi en un momento la América toda".
¿Qué es esa América? Es un nuevo tiempo autoral de la conciencia moderna. El lugar de un silencio, de un vacío, de una "no-historia" que en Sarmiento se puebla de sonidos, de significados, de relato, a partir de un cruce de boulevares y visiones espectrales de las asiáticas soledades pampeanas. Sobreimpresión de escrituras: París y el Facundo. Pasajes, deslizamientos entre figura y concepto. Entre rapto y sistema lógico. Entre trasfondo de imágenes y teoría, que nombran la época-América también en una sombra, en una penumbra caudillesca: Facundo.
Como en Karl Kraus, la cifra de un presente, en el poder enunciarla, pasa a ser palabras secretas a tantear en una oscuridad. Dicho de otra forma: es la infinita reapertura de un régimen de verdades, Una operatoria política e ideológica de representación de la historia, como búsqueda crítica, en tanto búsqueda de las formas actuales de esa historia. Desde esta perspectiva, es el ensayo enunciativo de lo indeci ble. Un trazo de conciencia crítica, entendida como escritura deseamascaradora y querellante contra los rostros instituidos de una época: esas homogeneizaciones dominantes, inertes, reductoras, que nos ges tionan la caracterización de los ahoras históricos.
posted by guillermo piro* at 3:49 PM
Karl Kraus


Kraus estaba enamorado. Si, el amor, las mujeres, la muerte y... el whisky. ¿Algo más? Sí, Karl Kraus estaba enamorado. El nombre de ella era Sidonia Nadherny. De corte inglés, pertenecía a una familia de la alta aristocracia católica vienesa. Es decir, rancia, muy rancia. Tanto que el padre le prohibió ver a ese, sí, a ese judío, de males, periodista. Si Karl era un escritor feroz, ella era aun más feroz, porque lo era en todo. Y si no escuchen esto. En agosto de 1914, tras unas vacaciones en las Dolomitas, describe a Kraus en su diario como "el más grande, el más amable, encantador, el mejor, el más noble, y el de más valía que existe. Me ha proporcionado toda la felicidad que puede darse. ¡K.K. será siempre la joya de la corona de mi vida!". Con el paso del tiempo, y ante la imposibilidad encontrarse libremente, Sidi parece cansarse. "Quisiera que K.K. me amase menos” escribe en su diario de noviembre de 1917, "porque en mi corazón hay otros sueños y no puedo serle fiel, ningún hombre exigiría eso de una mujer porque conseguiría que se esfumase". Implacable Sidonia. En octubre de 1918 tiene lugar la primera de una larga sucesión de rupturas. Meses más tarde aparece Max Graf Thun und Hohenstein, un hombre que en palabras de Sidi "no pide palabras de amor, no exige amor ni promesas, tampoco me da nada, pero estamos de acuerdo". El 12 de abril de 1920, ella y Max se casan.
Mucho más rápido de lo que Jacques trae los tragos a la mesa, Sidonia deja a su marido dando un portazo, gritándole en la cara, "¡así no se trata a una mujer!" En diciembre de ese mismo año, amor obliga, se reúne nuevamente con Karl. Kraus nunca dejó de padecer la molesta necesidad de esconderse cada vez que veía a su amada en Viena. "Escondamos nuestro amor", escribía en una carta fechada en esos años, "no por estar prohibido, sino por ser algo demasiado hermoso. Querida mía, desde luego estoy loco por preocuparme tanto. Estoy adoptando el disfraz del mundo, cuya estrechez de espíritu estoy asumiendo, debo asumir, yo mismo". Karl Kraus, el último laudator temporaris acti.
Klaus Kinski

Le repito a Jacques cada vez que en el bar nos trae los tragos e insiste en llamarme Mármol: no es que me agrade que me llamen Del Mármol: me llamo Del Mármol; y como Klaus Kinski no reclamo amor: sólo reclamo identidad. Que se guarde los pobres chistes patronímicos para su tío.
20031127*


A pesar de algunas excepciones (pienso en un Campari con Gancia pedido inoportunamente), los hábitos etílicos del Hotel Céline Bar rozan lo sibarítico. El señor Del Mármol, como le agrada que lo llamen, sólo bebe Jack Daniel's, aunque en una oportunidad, bajo mi consejo, probó las delicias del Laphroaig. Guillermo Piro, quizá rememorando sus andanzas juveniles, cuando el trago de marras estaba en la cresta de la ola, prefiere el Negroni. Raúl Zolezzi, o Zolozzi, apodo por el que es mejor conocido en las salas de teatro porteñas, más vernáculo, suele empinar el codo con una grapa Valle Viejo. En cuanto a mí, sólo animo a posar mis labios en la copa de un Clarito de vodka bien hecho (que Piro, con su manía traductora nombra como "well done clarito", pronunciando la "o" como "ou"), y cuando digo bien hecho significo lo siguiente: se toma una copa de Martini, se le agrega agua hasta la mitad y se dejan caer en su interior dos hielos. Se la abandona por unos momentos, mientras se refresca, para entregarse a otras tareas. En un vaso de mezcla, de cristal, por supuesto, se colocan cuatro hielos (compactos, más blancos que la nieve, como extraídos de un glaciar, sin un mínimo de transparencia, ¿está claro?) y se los baña con una medida de Martini seco italiano. Se dan dos vueltas con la cuchara y de inmediato se descarta todo el vermouth, dado que sólo su aroma nos interesa. Luego se vierte en el vaso una generosa cantidad de vodka Absolut Sello Rojo. Justo antes de dar las dos vueltas de rigor a la mezcla, volvemos a la copa y desechamos agua y hielos. Frotamos el borde, delicadamente, con el reverso de una cascarita de lima (de la cual, como a estas alturas resultará obvio, hemos retirado toda la parte blanca). Enfriamos el vokda, como se ha dicho, dando dos vueltas, y servimos hasta el borde de la copa, sin derramar ni una gota.
Para finalizar, adornamos con una oliva verde.
Colette


Recordé lo que un amigo cinéfilo me contó acerca de Colette. Algún loco, verdaderamente loco, filmó una película donde muestra las diferentes casas donde vivió la escritora. Ella, con su definitivo pelo verde y uñas negras, incitaba a sus conocidos a ver la película: "Vayan ustedes a verla. Verán que maravillosa vida he tenido: ¡Que lástima no haberme dado cuenta antes!"
Julia Kristeva ama a Colette, con un amor que ni siquiera es excesivo: "Amo la manera de escribir de esta mujer: me produce un placer inmediato que no tiene un por qué, sin embargo, intentaré un explicación: Colette halló un lenguaje para expresar una extraña ósmosis entre sus sensaciones, sus deseos y sus angustias."
Yo también amo a esa mujer. Encontré un cuento perfecto para leer por la noche en un cuartucho de hotel.
No entiendo. El título reza "El sentido de la vida", apareció en diciembre de 2001 en la revista alemana on line Zyn!, y no sé qué, pero algo que ver con Tucholsky tiene.
posted by guillermo piro* at 5:55 PM
Mariah Carey

Hago público mi intento de que me dejen poner un tema de esta muchacha. Lead the way y algún otro, ambos de Glitter (el fracaso comercial de ese disco es síntoma de algo, me parece: tiene algo; al menos dos veces, ese disco tiene algo). Pero no hay caso, no me dejan. Uno, sólo uno. O dos. No más.
posted by guillermo piro* at 4:42 PM
Andrew Vachss Mickey Spillane


La idea es más o menos así: confrontar, sin una idea predeterminada, es decir, sin una conclusión a la vista, el método Vachss (aquí su sitio) y el método Spillane (aquí el suyo: unofficial). Lo cual es un modo encubierto de "enfrentar" (uso las comillas porque es un modo de decir) a Burke con Mike Hammer. Dos morales. Todo a partir de una afirmación un tanto insostenible de Guillermo Saccomanno acerca de que Andrew Vachss le habría "afanado" todo a Spillane, lo cual, si bien es un delirio consumado, no deja de tener algo de cierto. Como ven nada está claro y la cuestión consistirá en tratar de sacar algo en limpio.
posted by guillermo piro* at 1:56 PM
20031126*
Claudio Magris


Algo sobre Karl Kraus y los escritores italianos:
A pesar de haber pasado muchos años de la edición original de Los últimos días de la humanidad (la edición original estuvo a cargo del propio Kraus en 1922 y sólo fue reeditada en forma completa por Surkhamp en 1989) la obra del instigador vienés sigue seduciendo a los escritores italianos. Además de los extensos escritos que Claudio Magris le dedica en El mito hasbúrgico en la literatura austríaca y en El anillo de Clarice, Roberto Calasso, editor de Adelphi, en su libro Los cuarenta y nueve escalones, contempla a Kraus de esta manera: "Convencido de que la civilización termina cuando los bárbaros escapan de ella Kraus sólo podía aceptar la vida en la frontera, sobre una muralla que era, a la vez, señal de protección y de fuga imposible, y que en ocasiones llamaba el muro del lenguaje: "Con frecuencia estoy cerca del muro del lenguaje y solo recojo su eco. Con frecuencia me golpeo la cabeza contra el muro del lenguaje". Lejos del muro de Kraus, pero cerca de la melancolía de Durero, Giorgio Agamben tambien sucumbe a la intransigencia "Die Fackel". Dice el romano, hablando de metáfora y perversión, "La definición de Ortega ("es verdaderamente extraña la existencia en el hombre de esta actividad mental que consiste en suplantar una cosa por otra, no tanto por afan de llegar a ésta como por el empeño de rehuir de aquélla") podría muy bien referirse a la Verleugnung fetichista. La analogía entre perversiones sexuales y metáfora fue observada, con su habitual agudeza, por Karl Kraus: "También en el lenguaje erótico hay metáforas. El analfabeto las llama perversiones". Agamben devoto, Kraus, oracular.
Kurt Tucholsky


Transcribo aquí un fragmento de un ensayo que escribí sobre Tucholsky (se trata del fragmento donde hablo, justamente, de su relación con Kraus).

El 9 de Enero de 1913 aparece la primera colaboración de Kurt Tucholsky en la revista "Schaubühne". Unos días más tarde, en un viaje a Viena junto con Jacobsohn, Tucholsky conoce a Karl Kraus, editor de "La Antorcha" ("Die Fackel"), quizás la revista más importante de Europa de principios de siglo. Tucholsky recibe de manos de Kraus un texto que será fundamental en su concepción de la literatura y la política: "Dos corredores", poema publicado por Kraus unos años antes que simboliza las tendencias autodestructivas de la civilización:

"Dos corredores corren por el tiempo,/ uno atrevido, otro aterrorizado:/ el uno desde ninguna parte alcanza su morada,/ el otro desde la fuente de la vida muere en el camino./ El de ninguna parte, tras el éxito,/ tiene que hacerle sitio al que murió./ El otro, aunque siempre en temor,/ sabe que la fuente esta a su alcance."

Ambos escritores, coinciden en su obra, sobre la pregunta por el tiempo. "A que es a lo que hemos jugado? A una carrera contra el progreso, y atrás nos hemos quedado."

A partir de 1918 la revista "La Escena" se llamará "Die Weltbuhne", "La escena del mundo", y bajo la influencia de Tucholsky se convertirá en la revista política cultural más importante de la República de Weimar. Él mismo era en aquel momento una figura clave en el renacimiento berlinés y aunque prefería pasar la mayor parte del tiempo fuera, "mirando hacia adentro", sus centenares de artículos, dibujos, poemas y canciones de cabaret forman una especie de crónica finisecular de la cultura berlinesa a la manera de los textos medievales de Rabelais. Su antimilitarismo y crítica constante al poder político mediante la sátira más cruda no eran en absoluto sentimientos extravagantes. La gran mayoría de artistas jóvenes alemanes que habían conseguido sobrevivir a la guerra lo compartían. El movimiento dadaista, que se había apoderado de Berlín, no era nada más que la revuelta largo tiempo esperada contra la rigidez de la normalidad alemana. Walter Mehring y George Grosz despertaron en Tucholsky una viva admiración por su desenfado y brillantez; aseguraba a sus lectores que nadie había retratado al ejército y la burguesía con más veracidad que Mehring con sus canciones de cabaret o Grosz con sus dibujos: sargentos, cirujanos, generales borrachos, lugartenientes que vivían en burdeles; nos alegra observar estos dibujos, afirmaba, compararlos con los soldados y decir: "Sí, es así como sois".

Georg Grosz John Heartfield. 'Adolf, el Superhombre: traga oro y escupe hojalata' (1932)


A raíz de las persecuciones oficiales, que comienzan a hacerse evidentes a medida que los dadaistas toman posiciones mas radicales (John Heartfield, amigo íntimo de Tucholsky, y uno de los artistas dada más ligado al KPD, partido comunista alemán, declara al dadaismo como una "enorme burla de todas las tendencias políticas y espirituales, destinadas a escandalizar a los alemanes, a ponerlos en movimiento"), y lo que en 1924 se conoció como el "proceso dadá", donde los artistas revolucionarios son declarados "culpables, por atacar la moralidad publica", Tucholsky edita una proclama donde afirma haber perdido totalmente el respeto por la justicia política de Weimar: "En todos los casos no es el crimen lo que se castiga... sino una manera de pensar." Según Thomas Mann, estos fueron los años mas productivos del renacimiento de Weimar; los alemanes habían sido testigos "nada menos que del traspaso del centro cultural de Francia a Alemania." Sin embargo ya se vislumbraba el horror de un pensamiento siniestro dispuesto a destruir todo lo que se enfrentara a él. La desigualdad de cualquier orden comenzaba a molestar al futuro Reich. En este contexto, Tucholsky percibía la lucha por la libertad como "el gran conflicto de nuestra época, con hombres como Brecht y Grosz de un lado, y los nazis del otro." Junto a Heartfield, a quién en 1933 le envía una de sus últimas cartas diciendo "...tenemos que ver las cosas como son. Hemos perdido. Lo único que puede hacer un hombre honrado es desistir", estaba seguro de que la experiencia humana es siempre mas compleja de lo que pretenden las ideologías y que el odio no deja lugar a las palabras.

Thomas Mann


Junto a la crítica contra el ejército fueron sobre todo dos temas los que concentraron sobre si la polémica cortante y al fin, desgarradora, de Tucholsky, presentadas ora como sátiras ora como tragedias: la administración de justicia y la clase burguesa (también la burguesía judía, de la que provenía); esa burguesía alemana "absolutamente antidemocrática". Creó así la figura de Herr Wendriner, un hombre de negocios judío de Berlín que presenta como típico ejemplo de la clase media apolítica, y que sin embargo contribuye al fortalecimiento del nacionalsocialismo y la decadencia de Weimar. Herr Weindriner era una caricatura ridícula de sí mismo, a la manera de las caracterizaciones grotescas de Karl Kraus en "Die Fackel". Dado el peligroso momento de las relaciones alemano-judias, muchos judíos no pudieron perdonarle nunca su forma de pensar. Conceptualmente protestante, le escribe a Arnold Zweig, hacia los últimos años de su vida.

"...en 1911 me separe del judaísmo. Ya se que no puedo hacer una cosa así en forma legal... lo hice porque desde mi adolescencia había desarrollado una fuerte aversión a los rabinos uncidos... más que entenderla, me parecía notar la pusilanimidad de aquella gente."
Unas muestras de los aforismos de Kraus:

"Tal vez fuera mejor que los hombres tuvieran bozales y los perros leyes; que se pasease a los hombres con correa y a los perros con religión. Se reduciría en la misma medida la rabia y la política."

"La filosofía es a menudo una forma de adentrarse en un laberinto. El que después no sabe por dónde ha entrado, puede llegar a ser considerado pensador independiente."

"La sexualidad mal reprimida ha perturbado muchos hogares; la bien reprimida ha desordenado la sociedad."

"Quien sea capaz de expresarse en aforismos no debiera malgastarse en artículos."

Aquí hay más, traducidos por Eliff Lara Astorga (no me pregunten quién es).
posted by guillermo piro* at 3:05 AM
20031125*
Karl Kraus

El próximo programa (29.11.03) va a estar dedicado a Karl Kraus (cuidado: también pueden encontrarlo en la red como Krauss. Poco importa cómo lo llamemos: él no está aquí para perseguirnos por difamación). En realidad va a estar dedicado no solamente a Karl Kraus, o mejor dicho, no exclusivamente a Karl Kraus. O más específicamente: a Karl Kraus y a su libro Contra los periodistas. Un libro editado en España por Taurus que se encuentra descatalogado, o algo peor, si ello es posible. Tusquets tiene editado Los últimos días de la humanidad. Visor publicó en 1990 sus Escritos, y en 1977 Icaria una horrible traducción firmada por un tal Pedro Madrigal de La tercera noche de Walpurgis (un libro que supo estar de oferta en la extinta Gandhi de Buenos Aires: será cuestión de darse una vuelta y mirar). El libro Dichos y contradichos nunca fue visto por estos pagos (el link lleva a un post de MiboliBic).
El huésped ocasional será el periodista Esteban Schmidt, que en tanto que tal sabe de esas cosas.
Aquí un texto de Pierre Bordieu sobre Karl Kraus y el periodismo (ese es el título, justamente).
En cambio, aquí, un texto de Carlos Yusti, "Karl Kraus, radiografía de un satírico", publicado on line por la revista Literalia.
Finalmente, aquí tienen una breve (brevísima) biografía (peor es masticar arena). Aquí Manocruel cita a Kraus (bella cita, por cierto: "¡Quién tenga algo que decir que dé el paso al frente y calle!").
posted by guillermo piro* at 6:45 PM
Hotel Céline es un programa de radio conducido por Luis del Mármol, Guillermo Piro y Luis González Bruno, in arte Jacques.
Se emite por Radio Nacional FaroFM 87.9— en Buenos Aires, Argentina, los sábados de 22 a 24.

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