Hotel Céline*
Hotel Céline*
20040226*
John Berger

       16 de julio de 1981, 11 a.m. No he visto las ciudades del futuro ni su nueva tecnología. Tampoco he visto como se colapsaban esas ciudades. Lo que vi no tenía nada ver con la profecía.
       Solamente vi la calle del pueblo, que me es tan familiar, que si tuviera un bastón, podría bajar con ella con los ojos tapados. Hace unos años murió un ciego en la comarca. Era ciego de nacimiento y bajaba andando el solo desde el caserío donde vivía, a cuatro kilómetros del pueblo. Sus colmenas eran las que daban mas miel de todo el pueblo. Y el mismo se hacía la leña que necesitaba sin llegar a cortarse nunca con el hacha.
       A las once de la mañana brillaba el sol sobre el cielo azul. Unas nubes blancas pasaban veloces sobre las montañas. Viento del Norte.
       En ese momento vi la calle del pueblo como si la estuviera contemplando desde el futuro. Lo que estaba viendo se había transformado en el pasado lejano. El cambio fue lento; tan lento, que pareció una quietud.
       Los hombres y mujeres que estaban enfrente del ayuntamiento, en el que ondeaba la bandera tricolor, eran ahora una imagen en la mente de sus descendientes. Habían adquirido el misterio y la estabilidad del pasado. Habían alcanzado un tipo de perfección imperfecta. Esperaban que el conocimiento y las acciones de sus descendientes los perfeccionaran. Y al mismo tiempo, eran perfectos porque se habían perfeccionado a sí mismos: no podían hacer más.
       Vi el futuro del mismo modo que veía el ciego su camino cuando bajaba al pueblo.

       A veces me gustaría escribir un libro
       todo un libro acerca del tiempo
       acerca de su inexistencia
       de cómo el pasado y el futuro
       son un presente eterno
       Creo que todas las personas —las que viven
       las que han vivido
       y aquellas por vivir todavía— están vivas.
       Quisiera desmontar el tema
       como un soldado que desarma su fusil,

escribió Yevgeny Vinokurov.

Este texto de John Berger pertenece a un libro prácticamente incunable: Y nuestros rostros, mi vida, breves como fotos, editado por Hermann Blume en 1986. Hablaremos de él y leeremos el capítulo que Berger dedica a su concepción del pasado y la obra de arte.
20040221*
Leonard Cohen

Vi a un alma cantando detrás de una hoja, arranqué la hoja, pero entonces la oí cantando detrás de un velo. Desgarré el velo, pero entonces la oí cantando detrás de un muro. Derribé el muro, y oí a mi alma cantando contra mí. Levanté el muro, zurcí el velo, pero no pude devolver la hoja a su sitio. La tomé en mi mano y oí a mi alma cantando poderosamente contra mí.
Eso es lo que pasa por estudiar sin un amigo.
posted by guillermo piro* at 12:12 PM
Asia Argento

Descorro la cortina. Te burlas de nosotros con la belleza de tu mundo. Mi corazón odia a los árboles, al viento que mueve las ramas, la maquinaria de diamante muerta del cielo. Recorro el pasillo entre mis dientes y mi vejiga, furioso, homicida, consolado por el olor de mi sudor. Me debilité en tu nombre. A mis propios ojos me deshonré por confiar en tí, contra toda evidencia, contra los imperantes vientos del horror, por encima de la risa del matón, la lealtad del verdugo, las dulces preguntas del astuto. Encuéntrame aquí, tú, a quien David encontró en el infierno. Los esqueletos esperan tu famosa salvación mecánica. Cruza a nado la sangre, madre de la misericordia. Esparce tu luz a través de la manzana del dolor, ser radiante, sin principio, fuente de luz. Te espero, reina de los muertos, aquí, en este jardín donde me pusiste, junto a la hierba venenosa, granjas miasmáticas, negro galimatías hebreo de parras podadas. Te espero en la primavera de latidos y grosera muerte innecesaria. Guíame lejos de aquí, oh imán de los pétalos del cerezo cayendo. Haz una tregua entre mi aversión y el impecable paisaje de campos y ciudades lechosas. Aplasta mi hinchada insignificancia, infíltrate en mi vergüenza. Destrozado en el desempleo de mi alma he introducido una cuña en tu mundo, he caído a sus dos lados. Hazme retroceder hasta tu misericordia con las medidas de una amarga canción y no me separes de mis lágrimas.

Leonard Cohen
posted by guillermo piro* at 11:52 AM
20040220*
Liliana Felipe

Esta noche, en el Céline, y como tributo a nuestro visitante ilustre, escucharemos canciones de la argentina Liliana Felipe, de sus discos El Hábito y Trucho. Aquí el sitio de la dama.
posted by guillermo piro* at 12:21 PM
20040219*
Fernando Noy

Pliego Origami

Y desde siempre
cuando el frío corroe los tobillos
oigo una feroz carcajada
desparramando el rostro tibio de las cosas.
Ya muy lejos se ha ido
la tan curiosa autómata
condenada a su suerte
de papel de armar.
Sin embargo
esto que ahora callo
no es más que el balbuceo de su corazón
atravesado para siempre
en la trampa de mi boca.
posted by guillermo piro* at 5:20 PM
Spaghetti-Miro

Solo diré esto: logré venderlo. Fue en un pueblo perdido llamado La Poblachuela. Allí se bebe muy buen vino, pero de Miró saben poco. Así que vuelvo con lana para pagar los tragos de mis amigos. Espero llegar antes que cierren el hotel.
20040218*


Para cazar insectos y aderezarlos, mi abuela era especial.
Les mantenía la vida por mayor deleite y mayor asombro de los clientes o convidados.
A la noche, íbamos a las mesitas del jardín con platitos y saleros.
En torno, estaban los rosales; las rosas únicas, inmóviles y nevadas.
Se oía el run run de los insectos, debidamente atados y mareados.
Los clientes llegaban como escondiéndose.
Algunos pedían luciérnagas, que era lo más caro. Aquellas luces. Otros, mariposas gruesas, color crema, con una hoja de menta y un minúsculo caracolillo.
Y recuerdo cuando servimos a aquella gran mariposa negra, que parecía de terciopelo, que parecía una mujer.

Marosa Di Giorgio, de La liebre de marzo, 1981.
posted by guillermo piro* at 7:32 PM
Asia Argento

Las imágenes de Asia no se agotan como los libros de Marosa. Ahora bien: ni Asia ni Marosa estarán este sábado a la madrugada en el Céline, sino Fernando Noy, una extraña mezcla de Asia y Marosa. La idea es hablar con él de Marosa, junto con quien ofrecerá un espectáculo poético en Punta del Este la semana próxima, pero no creo que lo consigamos: probablemente hablemos con Noy de su tema preferido: Noy
posted by guillermo piro* at 2:37 PM
20040217*
Marosa Di Giorgio

Parece que ocurrió en el Copacabana. Desconocemos qué, pero ocurrió, palabra de honor.
No sabemos, tampoco, que ocurrirá con Marosa Di Giorgio en el Céline. Pero ocurrirá. Palabra de honor.


Excesos licantrópicos (si así puede decirse)
Luego de prolongada ausencia, la astringente garganta de Raúl Zolezzi quebró el silencio de la noche del Céline con estridentes aullidos lobunos. La crisis, afortunadamente, duró poco, justo el que necesitó Fondebrider para desasnar al aprendiz de lupus: el foco, sucedáneo de la luna, ante el que Zolezzi gritaba como un condenado, no constituye uno de los íconos característicos de la afección. Avergonzado, Zolezzi abandonó su postura de cuatro patas sobre la mesa y procedió a sentarse civilizadamente en una silla. Luego tomó su vaso de Whisky y empinó el codo, en absoluto silencio, claro está.
20040210*

Es así. De mirarle el culo a Asia Argento pasé a mirarle el culo al Ford Sierra. Es un cambio de óptica circunstancial, que durará lo que dure la pesquisa. Paciencia.
posted by guillermo piro* at 6:39 PM
20040207*


Algunos de los temas que oímos hoy en el Hotel eran de este disco + otros de Sincronicity, lo último de The Police.
posted by guillermo piro* at 11:12 PM
20040206*
Pere Ubu

Arenga inaugural

Estimados Proveedores,
Estimados Sátrapas,
Estimados Regentes,
Y a todos ustedes, Estimados oyentes del Colegio de 'Patafísica:

Al ver la gran densidad de la presente asamblea reunida para estas solemnes e inaugurales sesiones, nos resulta casi imposible descartar a la ligera ciertas dudas (sensaciones en el público) que podrían anublar los entusiasmos. El hecho de que este Colegio de 'Patafísica, después de una larga gestación haya venido al Mundo, y el que Mundo venga a él (aplausos), ¿no será la expresión de una suerte de decadencia y una cierta dilución de su excelencia 'Patafísica? (más exclamaciones de asombro). No tememos decir en voz alta, ¿lo oyen bien? (¡sí, muy bien!) lo que algunos piensan tal vez en voz baja. Y puesto que para un Colegio de esta índole la existencia no puede ser evidentemente mucho más que un mal apenas necesario, no estaríamos lejos de compartir esa opinión, si precisamente este mal necesario —y en particular en virtud de las contradicciones que éste implica— no pareciera susceptible de pulir en profundidad el carácter patafísico de este Colegio: pues sería otra manera de delimitar la 'Patafísica con el pretexto de sustraerla a las fronteras del ser, el querer encerrarla en el terreno del no-ser (aplausos). La 'Patafísica transciende ambos terrenos y, tal como lo afirman nuestros Estatutos, la existencia de un Colegio no podría de ningún modo restringirla y comprimirla ya que ella es lo ilimitado (la sala se pone de pie y aplaude al Vice Curador Fundador).
No necesitaba hacer él para que la 'Patafísica fuera. Ontologicamente —si acaso me es permitido usar un adverbio tan grosero— la 'Patafísica precede al ser. A priori esto es evidente dado que así como la razón no tiene ser el Ser no tiene razón de ser. A posteriori, es igualmente evidente, puesto que las manifestaciones del ser son aberrantes y su necesidad totalmente continente. En la infinita reverberación de la luz 'Patafísica el ser no es más que un rayo y no, el más brillante, entre todos los que brotan de este sol inagotable. Y aquel al que la imperfección humana llama Creador, no fue, tal como lo deja entender nuestro Curador Inamovible el Dr. Faustroll (ovaciones), sino el primero en el orden cronológico o en la Ethernidad, de todos los Patafísicos. Cuando las Sagradas Escrituras describen la sabiduría primogénita que proclama: "Nondum erant abyssi et jam concepta eram", se refieren a no dudarlo, a la 'Patafísica con la única salvedad que ésta no fue creado por Dios ante secula, sino al contrario, como todo lo sugiere, ella lo creó ipsum et secula, entre otros patafísicos. El Mundo no es mas que uno de esos objetos, y los hombres, puesto que cierto uso quiere que se los nombre, concreciones patafísicas (¡muy bien!).

Extracto de la alocución de su magnificencia Barón Mollet, Vice Curador Fundador de Colegio de 'Patafísica. Pronunciada el primero del mes de Descerebramiento del año 86 de la Era 'Patafisica. Tomada del Estatuto del Colegio de 'Patafisica, año 92 E.’P.
Gretha Cavazzoni

Gretha Cavazzoni no tiene nada que ver con Ermanno Cavazzoni (en realidad no lo sé, simplemente lo supongo), pero como ya no quedan fotos de Ermanno en la red subí una de ella, pensando que nadie se sentiría especialmente molesto (salvo el propio Ermanno, que no creo que se entere jamás, e incluso es posible que ni siquiera él se sienta molesto, de modo que no importa). Lo que sigue es un adelanto exclusivo del libro Los escritores inútiles. Fue elegido al azar, atendiendo a su brevedad (¿eso significaría que no fue elegido al azar? Tampoco importa). Aquí va:

En ciertas épocas de la historia social los escritores aumentan en número de tal forma que terminan constituyendo la totalidad de la población; y la sociedad civil se extingue, o se refugia enfurecida al otro lado del mar, o se reduce a míseros restos humanos sin puntos de referencia. Este fenómeno es conocido con el nombre de hipertrofia escritural; afecta al individuo y por consiguiente a la sociedad. Se lo ve al campesino inmóvil en su tractor, con una hoja de papel en la mano, absorto escribiendo, mientras la agricultura languidece, las vacas mugen, el heno permanece intacto en el henal, los chanchos gritan y lo mismo las gallinas, los patos, los gallos.
Se escribe viajando en tranvía, todos escriben encarnizadamente, en general son anotaciones, cada uno anotando algo del otro, por lo que la gente se observa recíprocamente y se escribe que el tranvía está lleno de escritores que escriben; escribe también el conductor del tranvía, que teniendo sólo las vías por delante escribe que la vida para él no tiene sentido, y el tranvía por consiguiente se detiene, porque en una sociedad de escritores es más el tiempo en que uno se interroga que el tiempo en que se hace uso de los transportes públicos. Si hay algún civil exento de esta manía se impacienta, le grita algo al conductor del tranvía, va y lo sacude, le tira de la cabeza, le da un golpe a la lapicera. Todo eso pone en éxtasis a los pasajeros, que tienen algo para escribir, y el conductor también se exalta, saca otra lapicera y escribe sus impresiones, de cómo de la falta de sentido al improviso pasó al dinamismo de la realidad.
La hipertrofia escritural es una enfermedad muy grave que, prescindiendo de las epidemias, puede afectar a cualquiera a cualquier edad. El adolescente es el más expuesto, escribe a escondidas y mientras tanto se vuelve raquítico, la garganta seca, la lengua hinchada, el aliento cortado y pútrido; ya no le encuentra gusto al juego y en la escuela está sentado, indolente, tanto que irrita a los profesores, que lo califican insuficiente. También en clase el enfermo escribe a escondidas. "¿Qué es eso?", dice el profesor, y le secuestra un largo vaniloquio en base al cual es invitado a curarse. Sin embargo hay mucha desinformación sobre este mal. El muchacho se agrava, los padres no quieren admitir que exista esta tara en la familia, porque todavía rige el prejuicio de que la hipertrofia escritural es un vicio y no una patología. En el antiguo imperio romano al muchacho se le cortaba la mano; en el Medioevo se la quemaban y algunas veces quemaban también casa y familia. El muchacho de todos modos no crece. A su edad comienzan a gustarle las mujeres y se forman naturalmente congregaciones de jóvenes que salen a callejear y entablan conversación con las señoritas. El muchacho hipertrofico sale poco de casa; mira a las señoritas a través de las rendijas de las persianas, pero después su hipertrofia lo lleva a escribir sólo lamentaciones. Por ejemplo: "Hoy es primavera y he visto a tres señoritas por la calle; son las cinco de la tarde, he visto otras dos. Las seis: observo a las tres señoritas que ya había visto pasar hace poco, seguidas por las dos nombradas poco ha. Son cinco en total que han transitado por la calle entre las cinco y las seis. A lo mejor amo a la cuarta, pero lo escribo temblando, porque un día la historia juzgará éstas, mis palabras de amor."
Invito a observar cuán insulso, repetitivo, elemental y vago es el escritor hipertrófico. ¿Qué significa, por ejemplo, amo a la cuarta? ¿Quién es esta cuarta? ¡Quiero nombre y apellido! ¿Cómo puede un escritor ser tan general? La Historia me juzgará. Lo juzgo yo: ¡este es un boludo, otra que escritor!, este es un fanfarrón. No, mejor, decir que es un fanfarrón es concederle demasiado, este es un simple cretino; un cretino patentado, al que le gusta nombrar números. Tres muchachas más dos, cinco muchachas, ¡la historia me juzgará! Pero yo me pregunto si se puede ser tan cretino. ¿Y después qué quiere decir eso de amo a la cuarta? Eso no lo concibo. A mí, si viene uno y me dice: a lo mejor amo a la cuarta, me saca de las casillas. ¿Qué sería eso de: "a lo mejor"? ¡Que se decida! ¿Y después quién es esta cuarta? ¿Cómo se llamaría? Tres más dos cinco, amo a la cuarta. ¡Así!, de pronto saca a relucir a la cuarta. ¿Pero quién es?, ¿cómo la puede identificar? Porque estas muchachas no están numeradas. Si hubiese dicho: hay una primera, una segunda, una tercera y una cuarta etcétera, etcétera. Bueno, está bien, hay una que de ahora en adelante va a ser siempre la cuarta, esa que amo. No es gran cosa, pero es algo. Cuando pasan las cuento: la cuarta, ahí está, esa es la que amo. No es lo mejor de la literatura pero al menos se razona. En cambio, ¿escucharon qué imbécil, qué estúpido, qué idiota que es?
Bien entonces. Es un ejemplo; me lo inventé yo. Pero además de inventarlo, vean cómo la hipertrofia escritural afecta enseguida los nervios, tanto que se desea no oír más hablar de ella.
posted by guillermo piro* at 3:46 AM
Ermanno Cavazzoni

Aquí va la segunda serie, la de los "falsos suicidios", también completa:

Un tenor, después de una serie de gallos, en marzo de 1982, se encerró en su camerino y se disparó con un revólver. Cuando derribaron la puerta estaba vivo porque era una pistola de utilería que se usaba en escena. El tenor declaró que no lo sabía.

Un pacifista se prendió fuego en la calle, pero se arrepintió y se arrojó a una fuente. Inmediatamente después dijo que había salvado una vida humana.

Un psicólogo anciano y solo decidió matarse en octubre con un somnífero, pero después, en la espera, al considerarse presa de un desequilibrio psíquico, pidió que se le hiciera un lavaje gástrico de urgencia.

Al final de la comida un hombre de cuarenta y tres años tenía la costumbre de ponerse en la boca un pedazo de manzana y jugar con él. Su madre le decía: "Comela y no te hagas el estúpido". Él hacía de cuenta que se lo tragaba pero seguía teniéndolo escondido en la boca para jugar. Un día de noviembre su madre, después de haberle dicho repetidas veces: "Comete esa manzana", le dió un coscorrón en la cabeza, atrás. Involuntariamente se tragó la manzana y se le atragantó; no hubo más nada que hacer, aunque le golpearon mucho la espalda; murió ahogado. Por eso es falsa la noticia de que se suicidó a causa de su vida inconsistente y perezosa.
posted by guillermo piro* at 3:18 AM
Ermanno Cavazzoni

Aun aquellos que aseguren no conocerlo lo más probable es que lo conozcan. Si vieron la última película de Fellini, La voz de la luna, podría decirse que de modo indirecto o tangencial saben perfectamente quién es Cavazzoni. La película está basada en su primera novela, El poema de los lunáticos (está traducida, publicada por Anagrama en España), Hay varios libros suyos en castellano, todos imperdibles (el último, Los escritores inútiles, está por aparecer en Argentina editado por Emecé, que también editó su novela anterior, Cirenaica). En fin: Ermanno Cavazzoni. El calendario de Vidas breves de idiotas se interrumpe dos veces: la primera para enumerar una serie de "suicidios erróneos", y la segunda para hacer lo mismo con los "falsos suicidios". Transcribo aquí, completa, la serie "suicidios erróneos":

En enero de 1981 un empleado del servicio de limpieza urbana se tiró por la ventana y cayó sobre un policía, matándolo.

Un salchichero que quería dispararse un tiro, por error le disparó a un agrimensor que se había asomado a la ventana de enfrente.

Un hombre, desocupado y abandonado por su mujer, trató de aplastarse con el auto contra un muro que había en una curva; pero el muro se cayó y mató a una maestra e hirió a varios chicos que estaban en clase.

Un vendedor de pollos, enloquecido por los impuestos y decidido a terminarla, el 9 de junio se tendió en las vías del tren y se quedó allí cuatro horas. Hasta que el tren llegó y, en el intento de frenar, descarriló. En el tren había un enfermo cardíaco que se sintió mal y murió.

Un abogado alcohólico y reducido a la miseria se tiró el 10 de septiembre desde un puente. Pero con él se cayó también un jubilado que había tratado de detenerlo. El jubilado se ahogó, mientras que el abogado fue rescatado y llevado a la orilla, todavía borracho e inconsciente.
posted by guillermo piro* at 2:52 AM
20040205*
Asia Argento

Ella es bella, yo no. Ella es famosa, yo no. Ella es inteligente, yo no. Ella es de Virgo, yo soy de Leo. Ella es Conejo, yo soy Rata. No tenemos nada en común, haríamos una pareja perfecta.
posted by guillermo piro* at 7:39 PM


Vidas breves de idiotas de Ermanno Cavazzoni está concebido como el calendario de un mes único: cada día está dedicado y ofrece el relato cruel e indulgente de un santo idiota. Cada personaje sufre y vive, padece y goza, como los santos tradicionales, de sueños absurdos e ideas fijas: el intento de volar en un aeroplano construido con las piezas de un automóvil, un piromaníaco con mala suerte, un hombre aterrado por la velocidad a la que viaja la Tierra, un campesino que ejerce la medicina, un pintor que pinta siempre el mismo cuadro, un mártir que se flagela llevando zapatos que le quedan chicos, un prisionero que pasa, sin advertirlo, dos años en el campo de concentración de Mauthausen, un novelista realista que describe todo lo que pasa. El libro está compuesto de fragmentos, microhistorias, retratos de fenómenos escritos sin el artificio estilístico de un hilo narrativo, sin esa pretensión globalizante y tranquilizadora que confiere la unidad de la trama. Cavazzoni describe sus personajes como si él también fuera un idiota, evitando cualquier tipo de compromiso calificatorio, cualquier juicio, cualquier presunción o toma de postura que lo haga levitar sobre la cabeza de sus retratados. Ninguna de esas historias es inventada: todo, absolutamente todo, es verdadero, incluso los nombres, y provienen de historiales clínicos que recogen los diálogos mantenidos con los internados del manicomio de Reggio Emilia. El libro fue editado en Buenos Aires por Eudeba. En España lo editó Planeta (la elección del título, en este caso, es buena: Breviario de idiotas), pero en este caso la traducción no es mía.
posted by guillermo piro* at 4:49 PM
Asia Argento

Dopo aver sfiorato il cielo con le diverse versioni di Asia nuda, eccola qua, nuda e incinta, riboccante di salute.
posted by guillermo piro* at 12:55 PM
20040204*
Asia Argento

Ci voleva un'altra.
posted by guillermo piro* at 4:00 PM
Alfred Jarry

Según Jarry, la patafísica (cuya ortografía real es 'patafísica, precedida de un apóstrofe, a fin de evitar un retruécano) es la ciencia de lo que se sobreañade a la metafísica, ya sea en ella misma, ya sea fuera de ella misma, extendiéndose tan más allá de ésta como aquélla se extiende más allá de la física. Por ejemplo, al ser el epifenómeno a menudo un accidente, la patafísica será sobre todo la ciencia de lo particular, aunque se diga que no existe ciencia sino de lo general. La patafísica estudiará las leyes que rigen las excepciones y explicará el universo suplementario a éste; o menos ambiciosamente describirá un universo que puede verse y que tal vez debe verse en lugar del tradicional, siendo las leyes que se han creído descubrir del universo tradicional, correlaciones de excepciones también, si bien más frecuentes en todo caso de hechos accidentales que, reduciéndose a excepciones poco excepcionales, no tienen ni el atractivo de la singularidad.
¿Quedó claro?
posted by guillermo piro* at 3:51 PM
20040203*
Louis-Ferdinand Céline

"El amor es el infinito puesto al alcance de los perros."
posted by guillermo piro* at 7:08 PM
Alfred Jarry

"El amor es un acto sin importancia porque se lo puede hacer infinitamente."

posted by guillermo piro* at 7:03 PM


Por convención se considera monstruo a cualquier combinación de elementos disonantes. Jarry llamaba monstruo a toda combinación inagotablemente bella. Un Ford Mustang, una Ducati 906, para Jarry serían monstruos. De acuerdo. ¿A que venía esto? No sé. Quería recordar que Jarry es el inventor de la patafísica o la ciencia de las soluciones inútiles (lo primero que se me ocurre es la rayuel-o-matic del argentino Juan Esteban Fasio). Esto no quiere decir que las soluciones inútiles no existieran antes de Jarry (convengamos que la creación de Adán puede considerarse la primera), pero el término aparece por primera vez en Hechos y Opiniones del Dr. Faustroll, patafísico. Sobre la "máquina célibe" de Fasio, aquí el texto de Julio Cortázar incluido en La vuelta al día en 80 mundos.
posted by guillermo piro* at 2:23 PM
Alfred Jarry

El velocipedista es Alfred Jarry, de quien hablaremos el sábado a la madrugada con su mejor traductor, Ariel Dilon. Hay pocos ratratos del susodicho, para retratarlo se suele recurrir a su creación más acabada, Ubú Rey. (A propósito: Mármol estará ausente. En estos momentos vuela a diez mil metros sobre el mar hacia Madrid, adonde tuvo que ir para solucionar algunos asuntos pendientes.)
Me gusta el anecdotario que gira en torno a algunos autores. Es algo así como una galaxia llena de agujeros negros, nebulosas opacas y atribuciones equivocadas y ciertas en medio de la cual el autor funciona como un sol radiante que todo lo atrae y lo ilumina. Hay una de Jarry particularmente simpática. Parece que a Jarry le gustaba andar todo el tiempo calzado (no me refiero a que detestaba andar descalzo, sino a que le gustaba portar armas, andar calzado). Un buen día, en la quinta de fin de samana de un amigo, después de la comida (y el vino), Jarry se puso a disparar a diestra y siniestra (un poco a la mexicana, sólo que parece que Jarry no tenía buena puntería). De ese modo una bala fue a atravesar una ventana vecina. Acudió entonces una mujer enfuriosa (el neologismo es invención de Charles Dogson), que entre la cantidad de improperios imprivisados soltó un: "¿Qué hubiera pasado si esa bala le daba a mi hijo?" A lo que Jarry respondió de inmediato: "No hubiese sido ningún problema, señora: nosotros le hubiéramos hecho otro."
posted by guillermo piro* at 1:29 PM
Hotel Céline es un programa de radio conducido por Luis del Mármol, Guillermo Piro y Luis González Bruno, in arte Jacques.
Se emite por Radio Nacional FaroFM 87.9— en Buenos Aires, Argentina, los sábados de 22 a 24.

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