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20070725*
Hacia la Virgen del Cerro  Son las cuatro y media de la tarde del 9 de noviembre del 2006. Nueve micros doble piso esperan en una de las calles del Planetario, ordenados en fila y estacionados paralelos a la Av. Figueroa Alcorta. Cada vez que el semáforo da paso, un grupo de autos rodea el monumento ecuestre de Urquiza. Es un día de primavera perfecto y en los bosques de Palermo se ve gente caminando o haciendo ejercicio. Aunque el sol está fuerte, la temperatura es agradable. Alrededor de los micros y a todo lo largo del asfalto los pasajeros se preparan para el viaje. El ambiente es familiar y alegre. A simple vista parece una excursión, pero ¿a dónde? La extracción social y la fisonomía de los que esperan son muy variadas. Se ve equipajes de todo tipo. Cajas de cartón atadas con hilo sisal, valijas de cuero, mochilas de tela de avión, paquetes, bolsos de mano. Hay jóvenes y adultos. Los micros son todos diferentes pero parecen nuevos y están cuidados. Las personas que coordinan la salida usan remera blanca y una banda amarilla cruzada del hombro izquierdo a la cadera derecha. Se consultan las listas y las ubicaciones y a veces se piden los talonarios de inscripción para verificar algún dato, pero no es usual. La organización es eficiente y seria. Algunos de los coordinadores usan handys para estar en contacto. Algunos tienen un cartel colgado en el pecho con su nombre y el número de su micro. Los choferes van de camisa y corbata. Parecen prolijos. Fuman a la sombra o le compran helados a los heladeros de bicicletas con marcos oxidados, camisas sucias de Frigor y gorras con visera. Indiferente, un hombre espera apoyado en una muleta. La salida está planeada a las seis de la tarde y la cita es media hora antes. Pero a las cuatro ya hay gente cargando su equipaje en los micros, subiendo sus cajas en las bodegas plateadas de acero inoxidable y aluminio y hablando por teléfonos celulares. Muchos esperan apeados a que se haga la hora. Hay saludos, despedidas y encuentros. Un chofer comenta que cruzar el desierto de Santiago del Estero es una experiencia diferente según el horario. —A las siete de la tarde es una cosa, a la una del mediodía es otra. Después agrega que volviendo hasta Santa Fe no hay nada. El aire acondicionado de cada uno de los micros tiene ocho motores que trabajan de forma independiente, por lo tanto es difícil que se corte el suministro de frío. Pero igual, aclara, pasa bastante seguido. Si todo va bien, el micro va a llegar a Rosario por la excelente ruta 9 y de ahí cruzará la provincia de Santa Fe, Santiago del Estero, Tucumán y, finalmente, Salta recorriendo una buena parte del trayecto por la ruta 34. Es la opción más corta que suma apenas un poco más de mil seiscientos kilómetros. Entre la gente que llena la calle del Planetario hay muchos detalles variables y muy pocos invariables. Casi no hay niños. Si los hay, no viajan. A lo sumo se acercan para despedir a un pariente, que puede ser padre, madre, tías y tíos, hermanos mayores, o sus abuelos. Los más jóvenes usan alpargatas y bombachas Pampero. Muchos llevan un rosario colgando del cuello, pero también se ven mujeres con anteojos oscuros, el pelo teñido y equipo de gimnasia. Cada tanto se escucha el sonido de los motores regulando y hay movimiento de taxis y autos particulares. Un tipo con gorra, pelo largo atado y tatuajes en los brazos pregunta por su ubicación. De un taxi, tres hombres descargan cajas de cartón con las viandas para el viaje y botellas de agua mineral envueltas en packs de seis o doce. No se ve gente con traje. La ropa es cómoda, funcional. En los micros los asientos no están designados y se los va ocupando por orden de llegada. Muchos ponen un bolso o una campera para reservar su lugar y después bajan a despedirse o a esperar. En algunos micros, el aire acondicionado funciona al máximo. A primera vista se ve una clara mayoría de mujeres de más de cincuenta años, pero es evidente que no está distribuida de forma homogénea. Por momentos esta mayoría hace que la situación recuerde un poco a un viaje de PAMI. Rápidamente aparecen canastos con termos y bolsas con galletitas tanto abajo como arriba de los coches. Parado adelante de la puerta de un micro, un coordinador explica frente a una queja que es mucha gente la que se está movilizando, más de cuatrocientas cincuenta personas. Otro lo corrige, son exactamente cuatrocientas sesenta y siete personas. Por cada micro viajan dos coordinadores. Por lo general un hombre y una mujer, pero no siempre. La energía que hay en el aire es positiva y no es difícil sentir las expectativas que provoca la espera. Cuando la hora de salida se acerca, los micros son bendecidos con discreción. Uno de los coordinadores pasa con una pequeña botella de plástico transparente y arroja unos chorritos de agua bendita en el pasillo del micro que coordina. Para Leandro, treinta y un años, arquitecto, éste es el quinto viaje pero por primera vez le toca coordinar. "Estoy muy contento –dice y saluda con confianza a un chofer, al que conoce de antes–. Espero que salga todo bien". Los micros tienen en la puerta lateral y también en el frente su número de orden y el lugar de procedencia. El de Leandro tiene pegado un dos celeste y abajo en letras negras se lee "Buenos Aires". Una mujer joven, vestida de negro, se saca los anteojos plateados para consultar por su ubicación. Es ligeramente bizca. Cuando el coordinador le informa que está en el micro que él coordina, la mujer le agradece con una sonrisa. Durante todo el viaje los coordinadores van a repetir: "No se olviden el número, pero fíjense también en la ciudad. Puede haber otros micros con el mismo número pero que vienen de otras ciudades." Juan Terranova
posted by guillermo piro* at 4:41 PM
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20070724*
Esta noche se improvisa (como todas las noches, por otra parte) Hoy, a las 21, la alta plana del Hotel Céline va a estar presente en el programa de Carlos Skliar, Preferiría no Hacerlo, por FM La Tribu 88.7
posted by guillermo piro* at 6:41 PM
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20070723*
Lista de preguntas y reclamos acerca de mi estadía en el Hotel Céline
Estimados señores, como habitante de Babel que soy o creo ser o me dijeron que era o que me atribuyeron esa identidad o que me susurraron al oído de niño o que me obligaron a serlo antes de poder querer serlo, me dirijo a ustedes (si es que ese "ustedes" significa algo para ustedes) a los efectos de pedir algunos esclarecimientos sobre el funcionamiento de mi cuarto y el hotel en general.
1. He visto, con satisfacción, que desde mi mesita de luz, estirando el riñón hasta juntarlo con el pulmón derecho y en puntas de pies allí subido, que diviso una sombra de una sombra por la ventana. ¿Podrían ustedes (si es que ese ustedes significa algo) decirme si esa sombra es el margen izquierdo del río Eufrates o bien aquello que será en un futuro la isla de Mallorca o bien se trata de uno de esos arcontes que está vigilando el tesoro de Babilonia que, en breve, se transformará en polvo y más polvo? Lo digo pues necesito saber con qué soñaré esta noche, una vez que aclaremos que Babel no es ni un postre, ni un cuadro, ni una película pretenciosa ni, mucho menos, un libro de George Steiner.
2. Al tomar una ducha y secarme, noté con cierta perplejidad que las toallas que ustedes me dejaron (si es que ustedes y toallas significan algo para ustedes, toallas) mojan de un lado y raspan del otro. Quiero creer que eso se debe a que de un lado (el que raspa) hay una inscripción que en latín se pronuncia "Albergue transitorio JJ" y que del otro (el que moja) dice la palabra "Bienvenidos" adornada con unas pisadas que me parecen de reno, aunque no estoy muy seguro.
3. Al tomar el desayuno esta mañana y solicitarles huevos revueltos (que no es otra cosa, aclaro, que la condición específica de Babel, a pesar de todas las metáforas que luego ingeniosos filósofos y lingüistas transformaron en "lenguaje confuso" o "comunidad confundida") ustedes (si es que "ustedes" significa algo para ustedes) me dejaron sobre la mesa un manual del juego del Rasti (que ustedes creen antiguo y anticuado) con algunos ladrillos rojos y blancos los cuales, luego de varias tentativas, no me condujeron a ninguna construcción posible de ninguna torre. Por otro lado, más allá de no poder construir nada, me he quedado con un hambre bíblica y proverbial.
4. Por último, desearía dejar registrada una queja que ustedes (si "ustedes" significa algo para ustedes) tildarán de inoportuna o extraña o bizarra o anormal (aunque "anormal" no es una palabra que usásemos con frecuencia en nuestra lengua confusa, pues más bien en nuestra comunidad más que anormales había tartamudos). La cuestión tiene que ver con la televisión, es decir, con esa pecera invertebrada que no cesa de destilar cuerpos soñados por ustedes: lo único que pude ver fue una película llamada "En nombre de la rosa", creo, y al único personaje que comprendí fue al jorobado perverso que en cada frase incorporaba las siete lenguas del edén. Quería solicitarles, por lo tanto, un traductor cerca o bien un subtitulado más o menos apropiado a mi condición (que, como ya dijera, se relaciona con los huevos revueltos).
Carlos Skliar
posted by Luis del Marmol* at 1:21 PM
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20070720*
 Para contribuir a la confusión general, es decir babélica, hemos recibido una reserva de parte de un caballero catalán llamado José Garcia Molina. Desconocemos su profesión, solo sabemos que nuestro conserje estará encantado de cobrar en euros, si es que tal caballero paga. La que no se confunde, gracias a los billetes que le pone Jacques es Ute Lemper, que volverá a actuar en el cabaret que regentea Piro, siempre cantando lo mismo, por otra parte.
posted by Luis del Marmol* at 10:11 AM
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20070719*
 Nuestro encumbrado conserje, no siempre tan confiable, hace gala (si por gala se entiende cita) de su apellido. Su tío, un conocido filósofo francés, dice: La traducción se convierte en ley, deber y deuda, pero esta deuda es insaldable. Tal caracter de insaldable está inscrito en el mismo nombre de Babel, que a la vez se traduce y no se traduce, pertenece sin pertenecer a una lengua y contrae consigo mismo una deuda insaldable (consigo mismo como otro). Tal sería la performance babélica. En la foto, Jacques Derrida acompaña a Francis Ponge en los seminarios del ´75 en Cérisy-la-Salle
posted by Luis del Marmol* at 7:32 PM
 No sólo postres, revistas y cuadros. Tampoco sólo antiguos recuerdos personales. Como bien dice Mármol (o más simplemente dice a secas, puesto que es dudoso que Mármol diga bien), Babel remite al fin de lo mismo y al origen de lo diverso. Muerte y nacimiento, supuesto bien y supuesto mal, en fin, a una mitología tantas veces comentada y extendida en occidente. La finalización de la hermandad lingüística y el comienzo de los malentendidos. Según cómo se mire, el acontecimiento Babel es desgraciado o luminoso: término de una edad dorada donde los hombres (y las mujeres, aunque esto nunca puede darse por sentado) se reunían en una única comunidad sin diferencias, pero también inicio de una pluralidad que, a pesar de las dificultades, regaló a la humanidad algunos tesoros: la lengua de Shakespeare y de Cervantes, de Proust y de Kafka, y si me apuran un poco, incluso la de Mármol. Así el tema en su sentido general, macro, como gustan de decir (bien o mal) los economistas. Pero también, hoy, cuando todo está tan cerca y tan lejos a la vez, el episodio Babel posee su sentido ínfimo: Piro, por ejemplo, debe su trabajo de traductor a Babel, mientras otros sufren en silencio por no poder comunicarse libremente con la mujer amada.
posted by Luis González Bruno* at 11:28 AM
 Babel habla de unanimidad, de totalidad y de mismidad: de una ciudad, de una torre, de un nombre y de una lengua, que son para todos los mismos. Y habla también del fin de la unanimidad, de la totalidad y de la mismidad: de la dispersión de los hombres, de la destrucción de la torre, de la perdida del nombre, de la confusión de lenguas y de la aparición de otros hombres, de otras torres, de otros nombres, de otras lenguas. Además, la dominante interpretación del relato en terminos de culpa, castigo y expiación ha presentado la condición babélica como una catastrofe que habría que remediar. Eso, entre otras cosas, le dice Babel a Carlos Skliar, un personaje bastante misterioso que reservó una habitación en el Céline el próximo sábado. Para Jacques, por ejemplo, Babel es de un postre que comía cuando era chico: duraznos, dulce de leche, crema pastelera, masita, y ralladura de chocolate. Para Piro, la revista que dirigieron Caparrós y Dorio o Dorio y Caparrós y para mí, el nombre de un cuadro que colgaba de la pared oeste del consultorio del dentista al que me llevaba mi abuelita. La joven sedienta también se llama Babel y no sabemos donde vive.
posted by Luis del Marmol* at 10:04 AM
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20070717*
 Lo que sí sabemos es que el sábado próximo vamos a escuchar a Juliette and The Licks.
posted by guillermo piro* at 7:51 PM
 Para preguntas acerca de esto tengan a bien dirigirse a Luis del Mármol. Aparentemente es el único que sabe (si es que sabe) de qué vamos a hablar en el programa del próxima sábado.
posted by guillermo piro* at 7:09 PM
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20070714*
 Basta de vacas.
posted by Luis del Marmol* at 12:38 PM
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20070712*
Pampita Ardohain con la vaca atada. O mejor dicho: encadenada.
posted by guillermo piro* at 10:03 PM
Muerte de la vaca ancestralcaen de mi cabeza las cenizas que a tu vientre sepultan lluvia es el tiempo leve levísima la furia que de caer no deja sobre las teclas bizcas de tu batón un desierto se traga tus tripas cantarinas la tierra se abre así mortal cerrojo de telones rasgados y yo escucho crujir en los papeles tu mugido final María del Cármen Colombodel libro La muda encarnación (1993), Aurelia Rivera, 2006
posted by guillermo piro* at 6:48 PM
 La mujer sigue siendo gata y pájaro. O, en el mejor de los casos, vaca. Friedrich Nietzsche
posted by guillermo piro* at 6:44 PM
Juanjo Becerra se hospedará el sábado 14 de julio en el Céline. No vendrá solo, castigo al que se ven sometidos los hombres de su estirpe me refiero a esa costumbre de algunos hombres elegantes de andar siempre acompañados de una fémina a la que poder ordeñar cuando la ocasión lo requiera. A propósito de la mujer como primate de piel suave que en virtud de su domesticidad y su sexualidad enervante es incapaz de entender la necesidad de un hombre de hacer que resplandezca su camino solitario en un mundo que carece de sentido, recuerdo una escena de una novela de James Salter, Solo Faces. En las novelas de Salter la mujer siempre es algo que un hombre puede dejar atrás, preferiblemente preñada, con la idea de que él puede volver uno o dos años después. La mujer, naturalmente, lo estará esperando. Sin embargo, una mujer es completamente inútil en la ladera de una montaña: "¿Para qué la trae a ella?", pregunta el héroe de Solo Faces a un amigo, con quien espera en la cima de un monte la llegada de un tercero. "No sé, para ordeñarla, supongo", responde el amigo. El fragmento que acabamos de publicar acá abajo pertenece a su último libro, aún inédito, que aparecerá en las librerías en poco tiempo, en octubre.
posted by guillermo piro* at 12:23 PM
Carne viva El origen biológico de la vaca, como el del Universo, es difuso y se instala en un bloque muy amplio de tiempo. Su historia es un descenso desde las primeras cosas vivas, hasta los momentos en que la ciencia y la historia comenzaron a reseñar su presencia y su forma en lo que se conoce como el mundo inventariado. Hay una primera explicación veterinaria: viene de la antigua familia de los artiodáctilos, cuya etimología griega significa literalmente "dos dedos", pero que designa en general a todos los mamíferos con pezuñas: vacas, cerdos, cabras, camellos, antílopes, hipopótamos y jirafas. Con excepción de dos variedades del pécari, todos tienen dos dedos por pie y un origen común sospechado en la todavía impenetrable Africa. Pero no siempre fue así. El diseño de los animales que conocemos obedecen a remotas necesidades que atravesaron una eternidad de siglos, y a evoluciones y mudanzas físicas que parecen drásticas si no se contempla el tiempo paciente en el que tuvieron lugar. Los antepasados de estas especies tenían cinco dedos que se han ido perdiendo en el largo camino del proceso evolutivo. Con la extraña salvedad del hipopótamo, que ha podido conservar sus cuatro dedos de proporciones similares, el primer dedo de los artiodáctilos desapareció completamente, y el segundo y el quinto están presentes en algunas especies; a veces como piezas funcionales, y otras como vestigios o residuos anatómicos que no tocan la tierra. Los dos que sobrevivieron a la ardua batalla darwiniana, el tercero y el cuarto, forman un par de pezuñas que parecieran surgir de una anterior y no de cinco, lo que creó un malentendido visual que dio lugar a la idea de "pata hendida" que se sugiere en la Biblia.  La dieta de los artiodáctilos consiste exclusivamente en materia vegetal. El hecho de que no vengan equipados con incisivos superiores no les quita eficacia a su paciente rutina alimentaria. La naturaleza sabe compensar su propio déficit, y muchas especies que carecen de caninos superiores tienen una almohadilla en la encía de la mandíbula superior contra la cual pueden presionar los dientes inferiores, produciendo salvando las distancias el efecto de un mortero en el que se muelen granos de pimientas. Las diferencias fueron advertidas en 1847 por el británico Richard Owen especialista en anatomía comparada, quien clasificó a los artiodáctilos en aquellos que no rumian la comida como el cerdo, único omnívoro de una familia muy disciplinada, los que rumian la comida y poseen el tercer incisivo de la mandíbula superior, como los camellos y las llamas; y los verdaderos rumiantes, sin incisivos superiores, que incluye a los dorcaterios (pequeños ciervos sin cuernos), los antílopes, el ganado vacuno, los ciervos y las jirafas. Quienes no rumien su comida serán confinados al suborden de los suiformes; los que la rumien con el tercer incisivo de la mandíbula superior serán reputados como tilópodos; y a los rumiantes full, entre los que impera la vaca, les caerá, para simplificar y agradecer su parsimonia, el rótulo tautológico de rumiantes. Juan José Becerra
posted by guillermo piro* at 12:06 PM
 Vacas de semi luto
posted by guillermo piro* at 12:01 AM
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20070710*
 Querido G, estuvo muy bien lo del sábado. Los felicito por el programa donde se respira el mejor aire que se respiró en la Argentina hasta hoy (the roaring eighties, donde se era inteligente a la par que gracioso). Incluso el tamaño de los whiskies que sirven en el Tuñón tienen algo de nostálgico. Hoy en ninguna parte conseguís whiskies de esa medida (excepto en un bar de Las Cañitas donde atendía hasta hace dos semanas el primo de un amigo). Un abrazo, B.
posted by guillermo piro* at 1:47 AM
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20070706*
 Logró incorporarse, y ya se desabrochaba las ligas cuando sintió dos manos que le cerraban la garganta sin piedad. Con la cabeza hacia atrás, cayo inerte sobre la cama. Entonces inconciente de su crimen, ignorante de la carne a la que iba a unir su carne, el enamorado de los vestidos sació por fin sí, su deseo.
posted by Luis del Marmol* at 10:44 AM
 Pero en cambio se alojará Beatriz Sarlo, con ella hablaremos de tenis, y quizás también de literatura argentina y política. La fotografía es de María Kusmuk
posted by Luis del Marmol* at 10:25 AM
 Nos encantaría decir que mañana, en el Hotel, va a estar Maria Sharapova.
posted by guillermo piro* at 12:24 AM
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20070705*
 Este es el chiste dela semana. Giselle Bundchen se siente vieja y fea a los 25 porque a los hombres les gustaba más cuando tenía 15. Pobre ángel, que alguien le explique.
posted by guillermo piro* at 11:51 PM
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Hotel Céline es un programa de radio conducido por Luis del Mármol, Guillermo Piro y Luis González Bruno, in arte Jacques. Se emite por Radio Nacional Faro FM 87.9 en Buenos Aires, Argentina, los sábados de 22 a 24.
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